POCA BROMA CON EL ALCORCÓN

Las Palmas recibe al club madrileño, ambos empatados a puntos.

JIMÉNEZ RECLAMA CONTUNDENCIA EN AMBAS ÁREAS

El técnico amarillo compareció ante los medios en la previa del partido frente a la AD Alcorcón.

EN BUSCA DE UNA DOBLE VICTORIA: POR LOS PUNTOS Y LA MORAL

Las Palmas Atlético buscará la victoria ante un Celta "B" que sueña con alcanzar el liderato.

LAS NOTAS DEL PARTIDO // SPORTING-UDLP (1-0)

Así puntuamos a los amarillos en la primera derrota liguera de la temporada.

MAL PARTIDO; PRIMERA DERROTA (1-0)

El Sporting endosa a la UD la primera derrota en el curso liguero.

REPARTO DE PUNTOS EN EL ANEXO

Los de Juan Manuel Rodríguez no logran regresar a la senda de las victorias.

CALENDARIO // FECHAS Y HORARIOS DE LOS PRÓXIMOS PARTIDOS

Conozca las fechas y horarios de los próximos partidos.

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24 de abril de 2018

OPINIÓN // CAE EL IMPERIO DEL GUANARTEME RAMÍREZ


A veces tengo ganas de despertarme y descubrirme acostado con Belén Rueda. O con Antonio Resines. Al caso es lo mismo. Despertar y descubrir que todo ha sido un mal sueño, con un pésimo guión, producto de una mala digestión por haber cenado fuerte. Pero no. El golpe que sufre hoy el Guanarteme Ramírez y toda su estructura es tan grave que probablemente ya nada será igual. Se levantan alfombras, se abren cajones, se espabilan conciencias, se publican noticias que dejan desnudo e indefenso a un empresario que construyó un imperio sin cimientos. Y que todavía hoy es presidente de la UD Las Palmas, siendo además máximo accionista.

No, Miguel Ángel Ramírez no salvó a la UD Las Palmas. Este club fue rescatado por miles de ciudadanos como tú que en el momento de la conversión en Sociedad Anónima Deportiva (aquello si fue estar a punto de desaparecer) fueron y compraron una acción que costaba 10.000 pesetas y que hoy no vale apenas nada. Fue salvado, involuntariamente por decenas de empresas que se vieron abocadas a la quiebra cuando gracias a la ley concursal un juez les dijo: ”en aplicación de la norma no van a cobrar la totalidad de la deuda pendiente”. Fue salvado gracias a las decenas de miles de aficionados que se han seguido abonando, y gracias a los acuerdos firmados con los sucesivos gobiernos cabildicios, discutibles y discutidos sobre todo en tiempos de crisis.

En el peor momento, con el club intervenido en el proceso concursal, apareció la figura de un juez con aspiraciones mesiánicas que disfrutó durante meses de alabanzas, palmeos en la espalda, entrevistas mediáticas y un puesto fijo en el palco de autoridades. Donde mejor se ve el fútbol. Y Ramírez tan sólo tuvo la suerte de ser el presidente que asistió como espectador a un proceso insólito.

Cobo Plana hizo muchas cosas que no le convenían. Para empezar, convertirse en protagonista. Con una interpretación de la ley concursal tan libre, que la UD Las Palmas fue el primer y único club en salvarse de una deuda millonaria gracias a su aplicación. Tan libre, que la ley fue modificada automáticamente para que ningún otro juez pudiera hacer lo mismo. Tan libre, que el señor Cobo Plana fue invitado a dejar su plaza de magistrado. Y la dejó. Su relación con el presidente duró hasta que se les rompió el amor de tanto usarlo. Y dejamos de verle en el palco. En este club sólo cabe un salvador.

Tuvo mucha suerte Ramírez de tropezar con este juez. En general ha tenido mucha suerte en múltiples aspectos. No le voy a negar trabajo y tesón. No le voy a negar tampoco el amor que dice sentir por el club. Que no es mayor ni mejor (aunque él no esté de acuerdo) que el que sentimos el resto de amarillos que a su entender solemos estar equivocados.

Me pregunto por qué en el mundo del fútbol, no sólo en nuestra tierra, existe el convencimiento de que los clubes deben ser administrados por los más afamados y ricos empresarios de éxito. Señores que por suerte o por buena gestión han triunfado en múltiples sectores empresariales y, sólo por eso, están al parecer en disposición de administrar un club deportivo profesional. Sé que son ellos (hacen falta locos para esto) los que ponen más dinero del debido para hacer fichajes. El fútbol es un gran negocio. Aunque tampoco ha sido exactamente ése nuestro caso. Desde luego comparándolo con otros bien conocidos.

En cualquier gran empresa, hacen falta técnicos. Profesionales con conocimientos. Y eso es exactamente de lo que carece la Unión Deportiva. Hay un dicho que afirma: “Los gerentes de primera se rodean de asesores de primera. Y los gerentes de segunda, contratan asesores de tercera”. Et voilà! Esa frase es un reflejo perfecto de lo que es hoy por hoy este club.

El gran problema actual no es que la UD Las Palmas haya descendido a 2ª división. Nos hemos visto mucho peor… No hay que mirar muy lejos en el tiempo para recordarlo. No sirve de nada eso de “somos una afición y una ciudad de primera y merecemos estar en primera”. No. Eso hay que merecerlo en el césped, en el vestuario y en las oficinas del club. Lo peor de la actual situación es que el barco va sin rumbo y el capitán no está a bordo. El capitán descolgó hace un tiempo su barco salvavidas y puso rumbo al Caribe. Adonde se está llevando su patrimonio, donde no le conocen y donde, por el momento, no tiene problemas judiciales.

Porque aquí los tiene. Era algo sabido, no nos enteramos por lo que publican hoy los diarios. Múltiples, complejos y prolongados en el tiempo. Su castillo de naipes se ha derrumbado y tiene importantes problemas profesionales que nada tienen que ver con la Unión Deportiva.  Eso (es perfectamente entendible) le hace priorizar. Para mi también es más importante mi familia y mi trabajo que mi afición por el fútbol. No hay reproche al respecto. Pero en esas ocasiones hay que saber renunciar, hacerse a un lado, delegar. Como quieran llamarlo. Aunque son verbos que no tienen encaje en el comportamiento habitual del señor Ramírez.

Los amarillos estamos hoy tristes, es inevitable. La clave está en saber digerir esa tristeza. La mejor manera es mantener intactos los valores deportivos del club que, esos sí, pertenecen a la afición. Las acciones se compran y se venden. Los valores no. Podemos sentirnos orgullosos de ser amarillos y de intentarlo año tras año. La capacidad de salir adelante nos pertenece.

Como dice Fred Kofman, no hay garantía frente a la tristeza. "Los que son felices porque les ha ido bien, no se dan cuenta de que han vivido bien… hasta hoy". A esos les costará el triple recuperarse. El ciclo de Ramírez terminará. No sé si este año. No tengo ni idea de cuándo ocurrirá. Pero lo hará. Entonces recuperaremos el club. Y la ilusión.

5 de febrero de 2016

OPINIÓN II LA IMPORTANCIA DE LAS ESENCIAS


Hace unos días fui testigo de un hecho que a primera vista podría resultar, cuanto menos, insólito. Sucedía en un partido de benjamines. El equipo de mi hijo ganaba dicho encuentro por diez goles de diferencia y cuando esperaba por él, su entrenador salía del vestuario hecho un basilisco. Su gesto contrariado ponía de manifiesto el descontento causado por lo que había presenciado durante el encuentro puesto que, a pesar de ganar por una amplia ventaja, no había visto reflejado en el campo lo que había trabajado durante toda la temporada. Perseguía una identidad en el juego de su equipo que ese día, por lo menos, le había sido esquiva.

Pocos días antes, tras la eliminación copera ante el Valencia, mantuve una larga discusión - de las constructivas - con dos buenos amigos sobre el estilo de juego de la U.D. A pesar de llevar el dominio del encuentro, sobre todo en la segunda parte, de haber rematado 16 veces a la portería rival y de haber alcanzado los cuartos de final de la Copa después de casi 20 años, estos amigos - al igual que muchos otros aficionados en redes sociales - sostenían pesimistas argumentos basados en un equipo desestructurado, lagunas tácticas e irremediable descenso a final de temporada ... A mis amigos le faltaba lo que le sobraba al entrenador de mi hijo, los goles, pero no valoraban en su justa medida la identidad mostrada por el equipo, puesto que esa vez no vino acompañada de un buen resultado.

Ellos eran víctimas en ese momento del resultadismo inmediato, cuya seducción, como dijera Bubansky en su reciente carta de despedida,  "es muy tentadora en esta sociedad, dejando en un segundo plano los valores y principios esenciales que en el mundo del fútbol se encuentran en peligro de extinción". Y esta Unión Deportiva actual tiene, bajo mi punto de vista, dos hermosas esencias muy marcadas con las que, aún a riesgo de caer en un romanticismo estéril, me alineo profundamente. La primera es la identidad, esa que echaba en falta aquel buen entrenador y que obviaban mis contertulios restándole una importancia que no puede ser olvidada. 

Desde la llegada de Quique Setién al buque amarillo, el equipo lleva un sello de imprenta que no se difumina en función ni del rival ni del escenario. El fútbol de toque y salón - que diría nuestro compañero Fran Artiles - es innegociable para la escuadra insular y se intenta llevar a la práctica de igual manera en el E.G.C. que en San Mamés, Mestalla o el Bernabeú. Para su mejor consecución, el técnico cántabro ha rescatado del fondo del armario a peloteros con poca presencia hasta su llegada como Vicente, Tana, Momo o Willian José y los ha juntado a otros jugones del estilo de Roque Mesa o Jonathan Viera, inculcándoles un patrón de juego común basado en la posesión y en el buen trato de balón. Este sistema ha despertado no pocos elogios entre la prensa nacional, llevando al equipo a los cuartos de final de Copa y a la permanencia provisional. Sin embargo, este esquema lleva implícito los riesgos propios de la defensa adelantada y de la continua salida del balón desde campo propio, lo cual ha sido causa de no pocos goles encajados. 

La otra esencia de esta Unión Deportiva es su política de cantera. El hecho de que 15 jugadores "de la tierra" - más las contadas apariciones de algún jugador del filial - formen parte de la plantilla del primer equipo es un hito tan loable como inusual en las grandes ligas de Europa. Sólo el Athletic Club puede superar esta marca, que confiere aún más valor a los logros que se consigan esta temporada. Esta filosofía, que tuvo su origen en la falta de presupuesto para acometer fichajes, es una de las pocas cosas admirables en las que se ha hecho hincapié desde la dirección deportiva y la presidencia, desde donde se ha trabajado duro para conseguir el retorno a la isla de jugadores canarios de calidad que prestaban sus servicios fuera de la isla y que finalmente han conseguido el tan anhelado ascenso a la máxima categoría con el equipo en el que se formaron.



Estas dos esencias, identidad y cantera, son los rasgos definitorios de la apuesta realizada por el club para esta temporada. Son esencias con las que vamos a convivir hasta final de temporada y que algunas veces nos darán alegrías y otras, como les ocurre a casi todos los equipos modestos, nos conducirán hacia la derrota. Sin embargo entraba en mis planes, y supongo que en los de todo aficionado realista, el tener que luchar hasta la última jornada para conseguir la permanencia, por lo que personalmente prefiero observar esta lucha desde el ensalzamiento de los valores mencionados que desde cualquier otro prisma ... aunque eso me lleve a seguir discutiendo con mis amigos después de cada derrota.