1 de marzo de 2018

SIN MIEDO A LA SOMBRA DEL COLOSO (1-1)


Reclamaba Jémez valentía en la previa y sus jugadores mostraron su carácter sobre el campo. Fueron capaces de sobreponerse a la enésima genialidad de Messi para lograr las tablas ante un Barça que con todos sus mejores hombres sobre el campo fue incapaz de anotar ningún gol más. 

Contra todos los pronósticos Ernesto Valverde puso a su equipo de gala de inicio, al menos el once tipo sin Dembelé ni Coutinho, 300 millones nada más y nada menos. Esto daba muestras del nivel de importancia que desde el equipo culé se le otorgaba al partido. No tanto por Las Palmas en sí, sino por la presión que la victoria del Atlético de Madrid ha ejercido. Jémez por su parte innovó poniendo a dos laterales zurdos para ocupar ambos carriles, Dani Castellano por izquierda y Aguirregaray por derecha.


El choque arrancó con un Barça al ralentí donde no terminaba de hincarle el diente un equipo amarillo que se mostraba nervioso y que cometía errores no forzados. En uno de ellos, una tímida presión de Messi fue suficiente para robar la cartera a un torpe Ximo Navarrro y propiciar un contragolpe a escaso metros del arco donde Chichizola le tapó el sol a un Luis Suárez que lo tenía todo para marcar a placer. 

Escasos minutos después, volvería otra vez el arquero argentino a presentar sus credenciales con una gran volada que le robó el gol de falta directa a Messi. Por medios, dos amarillas claras a los dos laterales de Las Palmas en contras azulgranas. Todo esto en en los primeros diez minutos. Despertó la UD con dos contras que puso en pequeños apuros al Barça con algún disparo desviado y algún córner. La tuvo el uruguayo Aguirregaray con un intento de remate de chilena, sólo y sin marca dentro del área, pero no llegó a contactar con el esférico. 


La resistencia amarilla duró 20 minutos exactos. Lo que tardó Messi en conectar su primer disparo al arco. Sería con un prodigiosa falta en la frontal del área tras una falta que le había acarreado amarilla a Ximo Navarro. No se había llegado a la mitad de la primera parte y tres de los cuatro defensores ya acarreaban cartulina. Tras el gol encajado no pareció la UD afectada y lo siguió intentando siempre haciendo circular la pelota con criterio y elaborando la jugada. 

Tardaría casi 35 minutos en elaborar  una gran ocasión Las Palmas, un balón largo sobre la defensa azulgrana de Vicente que controló dentro del área con el pecho Calleri y le dio orientación pero se le acabó yendo muy adelantada a pesar del remate cerca de los tres palos. Etebo con un tiro cruzado desde la frontal provocó la agitación de la grada. La polémica llegaría con una pelota que tocó fuera del área Chichizola con la mano cuando intentaba evitar que Suárez llegara a una pelota que le dejaría su arco franco para fusilar. Mateu Lahoz no señaló la evidente infracción sino el túnel de los vestuarios entre la perplejidad de todos.


Nada más salir del descanso, en un saque de esquina a favor de la UD un agarrón sufrido por Aguirregaray por Sergi Roberto fue señalado como penal por Lahoz. No perdonaría Jonathan Calleri desde el punto de castigo ejecutando Ter Stegen con un duro disparo arriba y a la izquierda del alemán. A partir de este momento los de Paco Jémez vivieron sus mejores minutos con un par de contras que puso en apuros a un conjunto culé que pareció estar en shock por el inesperado golpe. 

No tardó mucho el equipo blaugrana en recuperar el control y fue poco a poco cortocircuitando la creación amarilla e imponiendo su acaso al área de Chichizola. La UD buscaba en contadas ocasiones contragolpes que inquietaran al Barça, pero ninguna ocasión clara de gol en algunos acercamientos de los que disfrutó. Los esfuerzos en esta segunda parte se centraron en defender y ahí destacó Aguirregaray con su entrega incondicional robándole a Messi un 1-2  dentro del área que ya prácticamente se cantaba. 


Valverde hizo rotaciones para ganar en calidad y verticalidad en su equipo con la introducción de Coutinho, Dembelé y Rakitic. Jeméz se vio forzado por las circunstancias introduciendo a Aquilani por un exhausto Vicente y Macedo por un Dani Castellano lesionado. El acoso del Barça no era todo lo temible que se esperaba pero sí que permitió dar alguna contra a los amarillos como en una donde Tana y Halilovic quedaron prácticamente solos dentro del área y no supieron como definir con todo a su favor. Poco después se lesionó Jairo y Jémez apostó por apuntalar la defensa para defender el punto dando entrada a David García.

En el tramo final Las Palmas fue un derroche de pundonor, trabajo y esfuerzo con un equipo entregado en la defensa que buscaba a la contra, con Calleri como referente, sorprender a un Barça volcado sobre el área amarilla. La comunión equipo-afición fue máxima y se vivió una de las noches más mágicas de esta agitada temporada. Muchos la dieron por muerta hace meses, a día de hoy, la permanencia no es quimera, es una realidad por la que la Unión Deportiva se deja la vida en cada jornada. 




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